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El presidente de Irán ha manifestado en Mashad, al noreste del país: “Hoy más que nunca necesitamos de la cultura del sacrificio, del martirio y de la espera [de un Salvador] para cambiar las gestiones de la cultura corrupta que impera en el mundo.”
Mahmud Ahmadineyad, que se encuentra en su segunda jornada de gira provincial, añadió en una reunión que ha tenido con familiares de mártires: “La del martirio y el sacrificio es la cultura del honor, de la adoración divina y de la fraternidad.”
“A lo largo de la historia la potencias corruptas han intentado humillar al ser humano y arrebatarle a éste su dignidad”, apostilló Ahmadineyad al tiempo que ponía como ejemplo las acciones de esas potencias contra el programa nuclear pacífico de la nación, al decir que en esto “lo que para el enemigo tiene una gran importancia es el evitar la honra del pueblo iraní porque a esto le temen más que a la propia tecnología atómica y a las consecuencias que ésta puede tener en nuestro progreso, industria y economía.”
“Nada hay de temor ni de preocupación a la producción de la bomba atómica; ellos no le temen al terrorismo por cuanto ellos son la misma raíz del terrorismo sino que a lo que le temen es a que en un mundo al que tienen bajo su dominio se haya levantado una nación que ha enarbolado la bandera del honor y el orgullo bajo un Estado basado en el valiato”, suscribió.
Ahmadineyad se dirigió a los “enemigos del pueblo de Irán” en estos términos: “Esta nación os aconseja que volváis al buen camino, pues si queréis seguir enfrentándoos a los iraníes, éstos avanzarán con la cabeza alta hasta izar la bandera de su honor en lo alto de vuestros palacios.”
El mandatario iraní culpó también a la gestión de las “potencias corruptas” de la “penosa situación de Palestina” de “la matanza de inocentes en Irak bajo la ocupación” y de la “organización de redes terroristas y de narcotráfico.”
“Estas vuestras presiones y amenazas no os reportarán nada y si todos vosotros— taghutíes del mundo—, os reunieseis, el pueblo iraní seguiría manteniendo su honor y os arrastraría por el suelo”, espetó el presidente dirigiéndose a las “potencias corruptas” y comparándolas con uno de los ídolos de la Arabia preislámica.
No obstante, Ahmadineyad dejó claro que el pueblo iraní es amigo del diálogo y, entre las naciones, “la más amante de la paz”, pero también recalcó que este pueblo “no dialogará sobre lo que son sus derechos inalienables.”
---> Ahmadineyad. Cultura. Corrupa. Sacrificio.