FIESTAS

 

Celebraciones principales

La fiesta semanal es el viernes, en algunos sectores de la empresa privada y pública, también se cierra el jueves. Durante el año hay muchas fiestas, unas 30. El pueblo iraní es muy amante de las celebraciones y de mantener sus viejas tradiciones. Las fiestas están, o bien ligadas a efemérides de carácter nacional y local, o a celebraciones religiosas.

 

Principales fiestas del calendario solar

Now Ruz (Año Nuevo), del 1 a 4 de farvardín (21 a 24 de marzo). Día de la República Islámica, 12 de farvardín (1 de abril). Último día de las celebraciones del Now Ruz, 13 de farvardín (2 de abril). Muerte del Imán Jomeini, 14 de jordad (3 de junio). Represión del año 1963, 15 de jordad (4 de junio). Día del regreso del Imán Jomeini desde el exilio, 12 de bahman (1 de febrero). Día del triunfo de la Revolución islámica, 22 de bahman (11 de febrero.) Nota bene: el intervalo que hay desde el 1 al 11 de febrero se denomina los diez días de Fayr, (Alba), en los que se conmemoran con festejos el aniversario del triunfo de la Revolución de 1979, aunque los comercios están abiertos, excepto el primer y último día. Día de la nacionalización del petróleo, 29 de esfand (20 de marzo).

 

Principales fiestas del calendario lunar 

No pueden convertirse las fechas del calendario lunar a la cronología cristiana pues constantemente cambian respecto al calendario solar.

Tasua, 9 de moharram, Ashura (martirio del Imán Hussein), 10 de Moharram. Arbain, 20 de Safar (se cumplen cuarenta días del martirio del Imán Husein). Muerte del profeta Mahoma y martirio del Imán Hassan, 28 de safar. Nacimiento del Profeta y del Imán Jafar Sadegh, 17 de Rabi-ol-Aval. Nacimiento del Imán Mahdi, 15 de Shaban (una de las celebraciones más importantes de los shiíes). Martirio del Imán Ali, 21 de Ramadán. Eid-e-Fetr, 1 de Shavval. Martirio del Imán Jafar Sadegh, 25 de Shavval. Nacimiento del Imán Reza, 11 de Zilqada. Eid-e-Qorban, 10 de Zilhajja. Eid-e-Ghadir, 18 de Zilhajja.

 

La Ashura

La Ashura es la conmemoración del martirio del Imán Husein, hijo del Imán Ali, nieto del Profeta y tercero de los imames shiíes, que murió de forma trágica en el 680 en el desierto de Karbalá a manos de las tropas de Yazid, junto con 72 de sus seguidores. La veneración shií hacia el imam Huseyn difiere de la que rinden a su padre, el Imán Ali; mientras que el padre es mirado como Héroe Nacional, el hijo es Príncipe de los Mártires.

En Ashura, las mezquitas, los santuarios y las calles están llenas de personas que lloran ante los relatos de aquellos trágicos acontecimientos (nouhe jani) y se lamentan por el martirio de este nieto del profeta Mahoma, ante pancartas que alaban su gesta escritas en persa y árabe y cuadros sobre tela donde se representan diversas escenas de su martirio.

El Imán Huseyn, que cayó mártir a manos de la corrupta corte de los Omeyas de Damasco, representa para los chiíes el más alto emblema de la justicia y el derecho.

El martirio de este imam es conmemorado y llorado cada año por los shiíes de todo el mundo, en especial en Irán, Irak, Líbano, Pakistán y otros lugares en los que viven seguidores de esta confesión. La conmemoración se denomina Ashura, de la raíz ‘asâra diez, porque fue martirizado el 10 de Muharram. Los rituales de esta fiesta religiosa han sido descritos por numerosos occidentales que han visitado Irán desde que el shiísmo es doctrina oficial y por tanto permitida la conmemoración de la Ashura, siendo algunos relatos conmovedores.

En realidad cada ciudad tiene su Ashura particular, al igual que cada ciudad española tiene su semana santa. Hay localidades cuya representación del martirio del imam Huseyn (ta’aziêjânî) se hace mejor o digamos con más ardor religioso y devoción, aun cuando grosso modo todas son básicamente lo mismo.

Los lutos comienzan a primeros del mes de Moharram, con discursos en las mezquitas, colegios y otros lugares públicos en los que se llora su martirio. Unos actores representan cada día en la calle la historia de la Batalla de Karbalá, pero el paroxismo llega los días 9 y 10 (tâsû’a y ‘âšûrâ’) de Muharram; el país entero se viste de luto, procesiones de flagelantes recorren las calles dándose golpes en la espalda con una cadena (zanyirzanî), algunos, los más devotos, llegan a sangrar y antes había quienes se hacían una brecha en la frente con un sable (qamêkešî), práctica prohibida por la República islámica.

Mezquitas abarrotadas de hombres con camisa negra se dan golpes en el pecho al unísono lamentándose por el martirio del Príncipe de los Mártires y llorando a lágrima viva. Se levantan tiendas de color negro en manifestación de luto, tiendas pagadas por los vecinos de cada barrio o por alguna persona en particular, como acto de devoción (savâb), en las que hay un clérigo predicando o bien se está haciendo una representación teatral (ta’azîêjânî). Bandas tocando trompetas y diversos tipos de tambores y timbales precedidas por un frente que porta unos estandartes de color negro, depósitos de agua fría que la gente bebe en memoria del Imam Huseyn, que murió con sed en el desierto de  Karbalá, y, encima o al lado de estos depósitos, pancartas con frases que dicen “Saludos a tus sedientos labios oh Abu Abdullah [Husein]”, “Bebe en recuerdo de Huseyn”, o bien devotos que han hecho una promesa (nazr) se encuentran en las mezquitas o en sus casas repartiendo comida gratuita a aquellos que la piden.

Y, en el ardor de toda esta pasión religiosa, llega el décimo día cuando las representaciones teatrales (ta’azîê) llegan a su punto álgido con el martirio de Imam. Sale el Imam acompañado de sus 72 compañeros, sus mujeres y sus hermanas y luego aparece el ejército de Yazid, que después de una larga representación asesina al Imam decapitándole. Comienzan a vociferar contra Yazid y Shemr en medio de un clamor de dolor. Le sigue la escena de los cuerpos decapitados puestos en fila. Una vez terminada la Ashura, los más religiosos guardan luto hasta cuarenta días durante los cuales no realizan bodas, ni escuchan música, etcétera.

 

El Chaharshanbeh Surí

Esa festividad se conmemora el último miércoles del año iraní, previo a las celebraciones del Now Ruz. La costumbre es encender pequeñas hogueras en las calles. La gente debe saltar por encima de las llamas para asegurar su suerte en el próximo año. La creencia es que las llamas purgan el cuerpo de cualquier mal espíritu. El origen simbólico de este ritual es puramente zoroastriano.

 

El Now Ruz (Año Nuevo)

Sin duda, la fiesta más importante para los iraníes. Dura 13 días (comercios, fábricas y oficinas cierran 5 días), aunque el decimotercero, sizdah bedar, no se tiene en cuenta (por superstición) y suele salirse de los pueblos y ciudades para comer en el campo y así alejar la mala suerte. Esos días son muy familiares, tanto es así que buena parte de los iraníes que viven fuera de Irán regresan a sus casas en estas fiestas. Pocas horas antes de que entre el nuevo año, la gente se reúne en torno a una mesa sobre la que se han colocado siete objetos cuyo nombre ha de empezar por la letra ese, cada uno representa un don de la naturaleza. Uno de esos objetos es el sabzeh, bandeja con trigo o lentejas que se han dejado germinar durante 15 días; es un símbolo de la naturaleza. También suelen colocarse en el mantel un recipiente con dos peces de color rojo (trae suerte), una moneda, un espejo y el Corán. Cuando llega la hora del nuevo año la gente besa los objetos de la mesa. A partir del segundo día de fiesta es cuando se visitan las familias. Los tíos suelen entregarles algo de dinero a los niños. A los huéspedes se les ofrece fruta o pistachos y té. Los niños suelen estrenar ropa nueva y las mujeres se ponen sus mejores galas. Incluso entre las familias más religiosas, en el interior de las casas el chador negro se cambia por velos de colores.

Mesa dispuesta con el “haft sin”.

La fiesta es muy rica en ritos antiguos, costumbres y reminiscencias simbólicas. Es la persistencia de la cultura pérsica antigua, y el origen del Now Ruz se atribuye tradicionalmente a Jamshid, el más poderoso y el más glorioso de los reyes legendarios de Persia. La leyenda también la recoge Ferdowsí. Una versión dice que Jamshid partió para luchar contra el demonio, le derrotó y le obligó a realizar las labores más duras. Luego pidió a los diablos que le construyeran un carruaje de cristal. Cuando estuvo listo, entró en el carromato y ante el asombro de todos, los demonios lo alzaron en el aire y Jamshid subió al Damavand y de allí voló a Babilonia. Ese día se llamó el Nuevo Día (Now Ruz) y desde entonces se celebra anualmente.

Seguramente, la fiesta de Now Ruz, es en su origen una celebración agrícola y de culto a la fertilidad. Algunas de las costumbres observadas en el Now Ruz recuerdan el Zagmuk babilonio. El sabzeh (semillas germinadas), después se tiran al agua, podría ser una reminiscencia del culto sirio a Adonis. Pero la mayoría de las costumbres y ceremonias de Now Ruz tienen referentes en raíces zoroastrianas. Existe constancia de las fiestas de Nuevo Año en los palacios reales aqueménidas, en los que había gran pompa y recepciones suntuosas.

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